lunes, mayo 19, 2008

Misión XV – De paso en el Paso


El primer paso, al igual que en el resto de misiones, es encontrar la base, en este caso no contábamos con instrucciones precisas por lo que pasamos al plan B, preguntar a los lugareños. Green Element y Purple Element, se internaron en un sitio típico: Mac Donalds, inquirieron a un caballero por la ubicación del Camino Real Hotel El Paso. Súbitamente de una mesa surgió una voz, se trataba de un tipo de aspecto mexicano, gorra de béisbol, camiseta de tirantes blanca, tatuajes de presidiario y por supuesto bigote, que devoraba una grasienta hamburguesa. Nos acercamos con curiosidad y vimos brillar sus ojos, debía de haber ingerido unas cuantas dosis de Licor Kidman. No acertábamos a entenderle por lo que le ofrecimos el mapa y empezó a hacer círculos con el dedo, preguntó por el lugar que buscábamos y le dijimos que era un hotel, cogió el papel y comenzó a mirarlo fijamente y repetir la dirección del mismo, como intentando memorizar… En ese momento recordamos escenas de Perdita Durango y de cómo se las gastan estos quates…, por lo que nos deshicimos de él rápidamente y salimos hacia el Cañonero para intentar preguntar en otra parte. Estando ya fuera del local, salió el señor del bigote, aún con la hamburguesa en la mano, diciendo que había terminado y que nos acompañaba hasta el hotel, cortésmente le informamos que no se preocupase que ya nos había indicado suficiente… Finalmente, preguntamos en la gasolinera del otro lado de la calle y el currela nos señalo con el dedo el edificio de enfrente, estábamos en casa.

Aparcamos a Cañonero, y subimos los bultos, una furgoneta del hotel nos acercó a la zona de marcha, la cual resulto ser una puta mierda, una carretera grande jalonada de sitios de comida basura y bares cerrados, era domingo. Nos decidimos por un sitio de comida mexicana con flores de plástico y unos empleados americo / mexicanos que no entendían bien el castellano de España.

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Terminada la cena a base de fajitas, burritos, picante y cerveza Tecate, buscamos un bar. En él tomamos más Tecate y unos tequilas, pero aquella noche no iba a ser de juerga por lo que intentamos aprovisionarnos de birra y subirla a nuestra habitación en la planta 15. Una vez más llegamos tarde, esta vez por 7 minutos y nos quedamos sin líquido alimento, por lo pedimos un taxi que nos acercase al hotel. Apareció un vehículo con un señor orondo y una mujer igual de gruesa a su lado, que podría ser su woman o una mujer de moral distraída, por lo que el taxista podría ofrecer un servicio doble, carrera y c… no llegamos a descubrir la función de esta señora, pero en las ciudades fronterizas todo puede pasar. Por fin en el hotel, divisamos Ciudad Juárez y su cielito lindo…

Misión XIV – Wild Wild West!


La primera parte del día transcurrió con el mismo panorama, generosas arboledas, tupidos suelos verdes y ranchos a ambos lados de la carretera, en esta ocasión incluso pasamos por alguna vía secundaria, y paramos a desayunar donde John Wayne perdió las espuelas, un sitio lleno de lugareños donde nos atizamos unos huevos con pollo bien rebozado y salsa picante, acompañado con un par de tazas de café.

Continuamos quemando millas y de repente nos vimos inmersos en pleno Desierto, pequeñas mesetas en el horizonte, arbusto bajo, cactus y la inconfundible arena blanquecina, nos rodeaban mientras nos adentrábamos en él más y más. Nos sentíamos pequeños ante tanta inmensidad y un paraje tan impresionante, donde la única huella humana era la carretera que se hendía entre las paredes de las rocas que atravesaba. Ni asentamientos humanos, ni estaciones de servicio, solo el Desierto y nosotros. Decidimos hacer un alto en un camino al lado de la carretera y echamos a andar por la agrietada tierra, comprobando que también existe vida allí, acertamos a ver una serpiente en su cubículo que nos mostraba su lengua viperina de una manera poco amigable y un par de águilas que sobrevolaban nuestras cabezas.

Siguiendo el camino, nos dirigíamos a encontrarnos con el Río Grande, frontera natural con México, avanzando por la carretera a buen ritmo, tan buen ritmo que de repente unas sirenas comenzaron a ulular detrás nuestro y se acercaban rápidamente hacia la retaguardia de nuestro Cañonero, que iba disminuyendo su velocidad hasta estacionarse en el arcén. Allí estábamos los 4 elementos en el Cañonero, parados por la policía cerca de la frontera con México, las imágenes de las actuaciones de la policía americana pasaban por nuestras cabezas, ¿nos sacarían la pipa y nos harían salir lentamente del coche?

Del coche de policía se apeó un Senior State Trooper, de apellido Simms, unos 50 años, pelo castaño rapado al 1, placa y pistola, y grande muy grande. Se acercó a la ventanilla del conductor con mirada fija, voz firme y profunda mientras gesticulaba a Panete. Habíamos excedido el límite de velocidad en 3 millas, la historia se solucionó con un warning y el recordatorio de que debíamos ir más despacio. Despedimos del Sr. Simms sin más, buen chavalín er tío, al fin de todo.

Al momento, se hizo de noche y divisamos una gran extensión de luces naranjas, se trataba de El Paso y su espejo al otro lado del Río Grande, Ciudad Juárez.

domingo, mayo 18, 2008

Misión XIII – AgUSTIN

Dos soplos recibidos por Red Element y Green Element, uno con carácter culinario y otro con un cariz eminentemente festivo motivaron este desvío de ruta hacia Austin, ciudad universitaria y un paraíso de libertad y aire fresco en un estado tan conservador y tradicionalista como Tejas.


El local donde acudimos a cenar estaba algo retirado de la zona turística, por lo que tenía todo el ambiente de una auténtica barbacoa tejana. Bocadillos de carne al estilo barbacoa, patatas con cebolla, pepino, pimientos y distintos estilos de salsas, no contentos con esto, se pidió otra bandeja de carnes variadas.



La segunda fase transcurrió en la calle de marcha, la 6th. Misma calle, distinta ciudad, una avenida cortada por la policía que se convertía en un gran boulevard peatonal, jalonado por locales de todo pelo con la música a gran volumen y bandas en directo, esta gente sabe montarse la marcha a lo grande.

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Luego de un paseo de reconocimiento, engrosamos la clientela de un bar donde pegaba duro una banda de rooooaackkk, tras un par de cervezas, y soportar estoicamente las idas y venidas de unas ninias mu monas y mu jóvenes que pululaban alrededor, abandonamos la sala en busca de más…


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Buscando otro bá!, entonamos un BBRRRRR PÁÁÁÁ PÁÁÁÁ MNNNNNNÁÁÁÁ!! a un par de rubias, que sin ningún miedo ni vergüenza se acercaron a nosotros y nos invitaron a tomar una copa con ellas en un bareto, la cosa se enfrió cuando encontramos que había que esperar para entrar en el local, así que nos despedimos, nos gustan las rubias pero si son fresquitas y en botella mejor...

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Proseguimos la búsqueda del roooooooaacck y enfilamos otra calle donde había gente con pintas raras (de cerveza no, de las otras), al final nos decidimos por un garito que estaba bastante potable pero que estaban cerrando, eso es lo malo que está mu bien montado pero a las 2 te hacen el FUEEEERAAA FUEEEERAAA FUUUEEEERAAA! y sin pañuelo.

Finalmente, empezó a llover y agarramos un taxi para volver al motel. Al día siguiente tocaba la segunda etapa de Tejas dirección El Paso / Ciudad Juárez, empezaba el Desierto…

Misión XII – A Tejas!


Limpitos y con los bártulos en el Cañonero, la misión emprendía camino desde New Orleans (Lousianna) a Tejas, el 2º estado más grande de los States (más grande que España) y tierra originaria del vaquero de Marlboro, de los Fritos, Fritos, Fritos!! Fritos de maaaaízz!!!, orgulloso hogar del presidente George W. Bush… a vé si no salimos a tiros… y de los más duros PANTERAAAA!!!!



El paisaje en esta ocasión cambió rápidamente, tras un buen rato de zonas pantanosas, ríos con grandes cauces y puentes, pasamos a extensas llanuras arboladas enmoquetadas en verde. Nos detuvimos en un par de ocasiones, ya en Tejas, una de ellas en un Denny’s, donde por un precio ligeramente superior a un Mc Donald’s, se obtenía un menú variado y en condiciones. Las camareras eran de estas pancetosas que rellenaban sin parar tu vaso gigante de Coca Cola y de café. La segunda ocasión en que nos detuvimos fue para una ceremonia iniciática, nos hicimos un Cowboys From Hell en Texas, canihos!!!


Sin más, reemprendimos la marcha hasta llegar a destino, un motel de carretera al más puro estilo My Name Is Earl en Austin (TX). Tras un breve receso, iniciamos la misión hacia la ciudad en busca de grasas y cervezas…

jueves, abril 17, 2008

Misión XI – Regarding New Orleans

Impresionante ciudad, los 4 elementos quedaron ensimismados por el ambiente, la arquitectura, hospitalidad y el soniquete de la música en todos los lados, también porque no había ningún español, aunque encontramos a unos tíos que iban de marcha a las 4 de la tarde con traje, superhorteras!! De ellos un tal Andrés de Alabama, había estudiado 5 años en Graná y en plena tajá se animó a chapurrear con nosotros y a tomar unas instantáneas, que no es ningún tipo de brebaje.

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Anteriormente, por la mañana tomamos un buen desayuno y nos dirigimos a petardear por la orilla del Mississippi y por el French Market, un conjunto de calles y galerías al estilo colonial, mucho colorido, gente en la calle y tiendas, donde nos aprovisionamos de unos mojitos para darle un poco de chispa al paseo.

Continuamos la ronda por las calles de New Orleáns, observando que los carteles de algunas de ellas tenían el escudo de la España de los Reyes Católicos y sus nombres en castellano, hay que recordar que en el siglo XVIII, Louisianna era una provincia de Espaaaaaañaaaaaa!!!. coñño!!!! También entramos en tiendas del meeeeetaaaaalll y alguna que otra de voodoo, donde había velitas, ungüentos, moñacos con alfileres, y demás artilugios de 'ezo shungo pa jashé de sufrí a la peñita, colega!!!!'...

Cogiendo fuerzas, con un par de litros, que alegría poder beber por la calle…., anduvimos por una callejas donde encontramos más baretos de roaacck, jazz y músicos callejeros, un lujo de paseo… En este feliz momento tuvimos una visión, entendimos que el Santo Cáliz del Seguro Que Fue En París World Tour tenía un nombre: Licor Kidman, un misterioso y desconocido brebaje que nos cautivó por su nombre y del cual pretendimos conocer su composición y lugar de expedición sin mucho éxito.

La noche caía y las tripas rugían, así que íbamos dispuestos a darnos un homenaje a base de pescado, el lugar elegido fue Red Fish Grill, un elegante restaurante donde los 4 elementos tomaron posiciones y comenzaron a engullir, ostras, gambas y diversas variedades de pescado, todo ello regado con un excelente vino blanco, más postre y café.

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Una vez repleto el buche se adentraron en el desenfreno de las calles del French Quarter, bares con decenas de grifos de cerveza, recipientes de 3 o 4 litros para beber en la calle, locales de strip-tease como Hustler, donde las señoritas con defecto de ropa tiraban desde balcones, collares a los transeúntes y cientos de personas que gritaban y bailaban al son de la música de los locales nocturnos. Tras andurrear por estas calles y dejándose llevar por el ambiente, entraron en un garito donde observaron perplejos la siguiente escena: una chica rubia se levantaba la parte superior de la camiseta de tirantes dejando a la vista sus senos, mientras un señor mayor chuperreteaba con su lengua ambas boquillas, un tercer personaje, amigo del viejo verde, fotografiaba la escena, la rubia continuó dándose la vuelta y el viejo simulaba hacerle tool ponno, greek style… increíble pensando que el bar estaba abarrotado, y más impresionante aún al cerciorarnos de que la rubia era una camarera que intentaba colarles unos simples chupitos a los dos viejos, o a lo mejor algo más…

Para acabar el día, los elementos prefirieron despedirse de esta extraordinaria ciudad con un paseo póstumo por algunas de sus calles más tranquilas, donde pudiesen observar por última vez su cielo con tranquilidad…

Misión X – Down to New Orleans

Prosiguiendo el rasgado del mapa de los States hacia el sur, nos apeamos a almorzar en un lugar de comida mexicana, llegamos hambrientos y pedimos 4 tonterías, cuando trajeron el pedido nos dimos un pequeño sobresalto, había comida para el gitano Antón y para todos sus primos. La verdad es que actuamos a un gran nivel, y Gabs nuevamente se lo comió TÓÓÓÓ!!, aún así nos tuvimos que llevar algo de las sobras en caja.

Nos acercábamos a New Orleáns, y el suelo desapareció dejando paso al agua, marismas, caimanes, hombres de los pantanos y demás alimañas... algunas de ellas a bordo de Cañonero...

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Al fin alcanzamos la ciudad del jazz, que está bañada por el Mississippi, y nos instalamos en nuestra posada en el French Quarter, señores impresionante, un coqueto edificio colonial, con dos piscinas y rinconcitos de ensueño.

Aunque en un principio el recepcionista del hotel nos alarmó, indicándonos en un mapa un lugar donde bajo ningún concepto debíamos acercarnos y menos de noche, no nos fuesen a violear o algo asín, la cosa resultó muy tranquila, no hay que olvidar que esta ciudad fue azotada por el huracán Katrina hace pocos años y sus efectos aún se dejan notar y no solo en las casas, sino en la población.

French Quarter, unas cuantas manzanas con casas al estilo colonial francés, algunas de ellas tranquilas y otras delimitadas por calles peatonales con un ruido ensordecedor procedente de los clubs donde las bandas regalaban en directo tonadas de Ozzy Osbourne, Gun’s N’ Roses y demás roaaacccck.

A las puertas de estos antros, señoritas reclamaban la atención del público masculino con poca ropa y unas gradillas repletas de tubos de ensayo de colores, listas para ser ingeridas. La dieta de ese día consistió en cerveza y chupitos de Jack Daniels, que por cierto, como todo en este país, son graaaaandes… Tras la correspondiente tahá, los 4 elementos se encaminaron a orillas del Mississippi para dar un paseo a la luz de la luna y observar nuevamente el cielo estrellado…

Misión IX – Auaaaammbaaaabaluuuubaaabaaalaaambambúúúúú!!!

Memphis, tierra del pollo frito, de míticos estudios donde se grabaron discos que dieron inicio al Rock N’ Roll y de músicos de la talla de Elvis Presley. Antes de llegar, cruzamos el puente Hernando de Soto, que une Arkansas y Tennessee, al llegar al otro lado, nos encontramos en pleno centro de Memphis, y allí se alzaba nuestro hotel.

Una vez aparcamos al Cañonero en un parking que no era el nuestro, y salir desde el aparcamiento a un centro de convenciones fantasmagórico donde no estaba ni el Tato, ni Perry ni ninguno de esos, alojamos los bultos en la habitación. Posteriormente, nos dirigimos a Beale Street, la calle principal.

De camino, tres apuntes:

Una chica argentina nos paró y preguntó que de dónde procedíamos, para seguidamente formular esta enigmática pregunta:

Argentina: Chicos ¿no serán ustedes asistentes al congreso de Antropología que se está celebrando en Memphis? (en ese centro de convenciones donde nos perdimos y dejamos al Cañonero)

Elementos: (con las pintas y cara de empanaera) Eeeesteeeeee, en serio que lo sentimos, chiquita, pero no…

No sé qué extraña razón llevó a la chica a pensar en tal aberración, en todo caso podríamos haber servido de especimenes para un experimento antropológico…

Siguiendo nuestro camino, otro acontecimiento retrasó nuestra llegada a un bá! Yellow Element recordó que había olvidado su pasaporte en la habitación del hotel (imprescindible para poder consumir alcohol), justo en el momento en que un Gran Hombre tajao nos invitaba a entrar a un local, donde suponíamos que dispensaban cerveza. La sucesión de acontecimiento fue lógica:

1 – Dedicarle un FUEEEERAAA FUEEEERAAA FUUUEEEERAAA! con pañuelo a Panete, que resignado, puso rumbo al hotel.

2 – Los 3 elementos restantes se adentraron en el bar a tomar 3 Bud’s. En el bar estaba el Gran Hombre que nos invitó a entrar, el camarero y un parroquiano, después de intercambiar saludos, y brindar, aguardaron pacíficamente la llegada de Yellow Element.

Por último, Green Element en una nueva misión de reconocimiento se acercó a un tío blanco con el pelo a lo afro y gafas feas, y a una tía rara con el pelo verde y amarillo preguntando por sitios de marcha y demás pedrería…. Tras sonsacarles la valiosa información determinaron seguir con la marcha.

Beale Street, algo así como el paseo marítimo de cualquier localidad costera española, pero en mitad de América. Calle peatonal, neones, gente ingiriendo alcohol en la calle, y la particularidad de que en casi todos los locales había música en directo. Enfilamos hacia un local donde se escuchaba rooooaaaaack, dispuestos a dar buena cuenta de unas alitas de pollo bien picantes, algo más de pitanza y de unos cuantos litros de birra, esta fase la completamos en dos locales distintos.

Con la panza llena se piensa mejor y buena muestra de ello es que pensamos en ir a beber más cerveza, una gran idea sin duda…

Agarramos un taxi, donde un señor negro de unos 50 y tantos años y con Elvis a todo trapo (no el de Panete que aunque más flojo aún lo lleva) nos acercó al Midtown. Era una zona de bares algo retirada de los sitios de turistas, aunque no estaba muy animado al ser un miércoles. Encontramos un bar del roooaccck y el meeeetaaaaaalll!! regentado por Bob El Silencioso y sus compinches, donde pedimos unas cuantas cervezas, jugamos al futbolín y monopolizamos el jukebox con Pantera, Gun’s N’ Roses, Rob Zombie y demás temas al rollo Chambao. También conocimos a Taylor, un chavalín currelilla del local, que además de skater era experto en pedrería y jardinería. Un par de horas después estábamos de regreso al hotel, y 3 de los elementos tras ingerir un litro bajaron a buscar una placita tranquila y a observar el estrellado cielo de Memphis…

Al siguiente amanecer, las visitas obligadas fueron Stax Records y Sun Records, auténticos templos de la música donde grabaron Elvis Presley, Chuck Berry, Johnny Cash, Jerry Lee Lewis, Isaac Hayes…, y por supuesto Graceland, la mansión del autor del gran hit ‘Amatoma Sessuarlllll’, Elvis Presley.

Satisfechos con el seguimiento efectuado tras las huellas del rock primitivo, partieron hacia su próximo destino, New Orleans.

Misión VIII – Road to the Roaaaaaccckkkk House


Esta misión requería el paso por los estados de Illinois, Missouri, Arkansas y Tennesse, para concluir la etapa en Memphis. Millas y más millas de carretera, ni una ondulación en el terreno, llanuras pobladas de armazones de árbol… Lo único que cambiaba, tenuemente, era el paisaje que iría mudando de unos tonos marrones a otros más verduscos, pero todo de manera muy suave, lentamente…

Tuvimos ocasión de tener un par de contactos con los aborígenes de estas recónditas tierras. El primero de ellos fue rollo National Geographic, en un lugar indeterminado del interior pero paentro paentro de Illinois, visitamos una estación de servicio donde había supermercado, Mac Donalds, y demás componentes del hábitat natural de estos especimenes. Ingresamos en primer lugar en el centro comercial, y encontramos el traje de boda, que si el tiempo y la autoridad lo permiten, se celebrará en Las Vegas. Un par de calzoncillos donde en cada una de las dos piernas cabría un Falete too entero con holgura, la talla rezaba 2 x XXL, lo que puede dar una idea aproximada de las medidas antropométricas de los ejemplares que pueblan estos lares. Tras este particular hallazgo nos encaminamos al Mac Donalds para poder relajar nuestras vejigas, cual fue nuestra sorpresa cuando al traspasar las puertas de este establecimiento, notamos que las miradas se clavaban en nuestros cuerpos, el personal femenino alborotado, cuchicheaba tras el mostrador y sonreían mientras sus mejillas se tornaban encarnadas, por un momento pensamos que iban a sacar el lazo y atarnos las piernas cual terneros, pero afortunadamente esto no sucedió. Se hubiesen merecido un NO OS VAIS A COMÉÉÉÉÉ, NÁÁÁÁÁÁÁÁ!!!!! pero como europeos que somos, nuestra educación nos precede, así que salimos grácilmente por la puerta del local, encaminando nuestro pasos hacia el Cañonero, donde iba a tener lugar un suceso folklórico festivo.

En contraposición al NO TE VA A COMÉ NÁ!! que merecieron las señoritas del Mac Donalds, Green Element se lo iba a COMÉ TÓÓÓÓ!! Para mimetizarse con el entorno, se le ocurrió la feliz idea de engullir un Cheese Burger de un solo bocado, al ritmo rumbero del ME LO COMO TÓÓÓÓ!! La situación fue de extrema risicidad y aunque la prueba no fue superada, quedan suficientes estaciones de servicio para conseguir cumplir con el objetivo, Go Gabs!!.

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Continuando la ruta hacia el sur, en Missouri, volvimos a hacer otro alto en el camino, en esta oportunidad tuvimos la fortuna de aparecer en una estación de servicio de camioneros, tipos rudos de diversa procedencia y atuendo, conduciendo auténticas moles de más de 20 ruedas. Encontramos desde cowboys, hombres del pantano, chicanos, señores mayores, esposas que hacían las rutas con sus maridos en el camión, y enormes trailers de todo color y forma, en fin, muy pintoresco. Allí los cuatro elementos se entremezclaban con el personal, orgullosos de su Cañonero. Red Element tuvo la oportunidad de charlotear con uno de estos conductores y le comentó que en este país, todo va transportado en camión, y damos buena fe de ello, ya que lo hemos observado en carretera.

Después de esta parada, nada se interponía entre nosotros y Memphis….

jueves, marzo 27, 2008

Misión VII – Coronando los States

En pie a una hora temprana y tras visitar el Bistro Pecador de la Pradeeeeera!! (restaurante del hotel), nuestros pasos se dirigieron al Downtown de Chicago, escenario de las andanzas de un chusmilla conocido como Al Capone, vaya como el Torete en España para que lo entendáis. Un tren nos acercó al objetivo, tras pasar por varios barrios residenciales alcanzamos el centro de la ciudad. Nada más salir nos recibió un tejado de meeeeeetaaaall!!!!! digno de un escenario de los AC/DC, los trenes pasaban por encima de nuestras cabezas…

Cuando al fin logramos divisar cielo abierto, una gran cantidad de moles de acero, cristal y hormigón, parecían querer juntarse allí arriba, muy alto… Tras dejar atrás varias avenidas, apareció ante nosotros el Michael Jordan de los rascacielos, la Torre Sears, 500 metros de armatoste que constituyen el techo de Norteamérica y el 3º edificio más alto del mundo. Tras admirar desde abajo semejante coloso procedimos a iniciar su coronación. Una vez videado un documental y subidas 103 plantas en ascensor, (menos mal), logramos alcanzar la cima. Que os voy a contar… la vista desde allí es algo muuuu graaaaande y muuuuuu laaaaaaaarrrrgooooooo, creímos atisbar incluso la Puerta del Sol y el Puerto de Fairola!

Continuando nuestra ruta por el Downtown de Chicago seguimos zascandileando por sus avenidas y parques, hasta que nos detuvimos en una curiosa instalación reflectante que proyectaba perspectivas imposibles, después de mongolear durante más de ½ hora con actitudes extravagantes y provocar carcajadas a nuestro alrededor decidimos que era la hora de ir a echar algo al estómago y visitar un templo del jazz, The Green Mill.

Este mítico club, existente desde los felices 20, albergó actuaciones de grandes estrellas del jazz como Louis Amstrong, y tanto la decoración, la ‘joven’ camarera y el ambiente que destilaba rezumaba autenticidad. Una vez se dio buena cuenta de un par de pintas, se decidió volver a base, no sin antes, vista la experiencia anterior, aprovisionarnos de cerveza. Ahora el objetivo era un clásico HOOTERS!!!


La orgía culinaria volvió a ser muy guarra, alitas, quesadilla, patatas, aritos de cebolla, canne canne y más canne, illo Pon Má Canni!!! y 2 cubos de cerveza. En esta ocasión nos atendió una chica procedente de Filipinas pero que era más yanky que el Marlboro, y que como no, aunque presentó resistencia, sucumbió a los encantos de los 4 elementos y profirió el correspondiente ‘Ooooohhh My Gooooddd!!’. De vuelta a base, cayó un litro más y los 4 elementos se dejaron abrazar por los brazos de Morfeo. Al día siguiente, el Seguro Que Fue En París World Tour debía tomar rumbo al sur en dirección a Memphis.

Misión VI – Llegada a la tierra de Steve Urkell


Llegando a Chicago, El Cañonero comenzó a sentirse sediento y optamos por desviarnos por una salida de la autopista antes de que se quedase tirado y nosotros también, en lugar de encontrarnos en el apacible barrio de la familia Winslow nos introdujimos en una zona cercana a ‘in the gettho’, en cuyas gasolineras encontramos a especimenes de casi 2 metros y más de 100 kg (sin cadenas) ataviados con parafernalia de los Bulls, los Cubs, etc.. talla XXL999 y ninguna pedrería… Un individuo negro de mediana edad y con bigote se acercó hacia el Cañonero con una lata solicitando gasolina, hecho que más tarde desencadenó una macabra broma entre los 4 elementos que sugirió la siguiente tonada, ‘tú que quiereh, gasolina?? Pos toma más gasolinaa, échale ahí más gasolinaaa!!!’…

Al fin, tras más de 12 horas de viaje arribamos por fin al hotel O’Hare de Chicago, cercano al aeropuerto, debían de ser las 2 a.m. cambio de huso horario incluido. Tras dejar los bártulos, nos encaminamos a buscar algo de cerveza, cuál fue nuestra sorpresa cuando nos encontramos que el local de al lado del hotel era un HOOTERS, BBRRRRR PÁÁÁÁ PÁÁÁÁ MNNNNNNÁÁÁÁ!!

Continuamos la incursión entrando a un supermercado 24 hr, pero no un 7Eleven de esos puercos, no, imaginaos un Carrefour abierto a las 3 a.m., con un solo segurata y una cajera, ambos de unos 60 años y nadie más allí, era ruaro ruaroo ruaaaroo!! Pues bien, el objetivo una vez más era cerveza, y la misión volvió a fracasar, a partir de las 22, NÁÁÁÁÁÁÁÁ!!! Así que tras avituallarnos de choppeds, mortadelas y demás delicatessen, volvimos a la base y tuvimos que conformarnos con ½ ración individual de cerveza Light. Al día siguiente Chicago esperaba…

Misión V – Incursión en la América profunda


Abandonando la protección que nos ofrecía el litoral Este americano, comienza el camino, road to the Wild West!!…

Etapa I: NY – Chicago, más de 1300 km en el cuál nos adentramos en la América profunda, atravesando Pennsilvannia (territorio ‘amish’), Indiana (tierra originaria del Doctor Jones), Ohio (abreviatura de OHú IO!!!), e Illinois (que no, que No es Illi).

Escribo desde El Cañonero mientras nos cruzamos con lagos, bosques, vacas, grandes camiones y autopista, mucha autopista…

El camino dejó varias secuencias en pueblos perdidos de la América profunda, de los que nunca pasa nada hasta que un tío con una ametralladora acribilla una cafetería, un colegio o similares…. Por ejemplo, la parada en un Mac Donald’s de Pensilvannia donde Red Element y Purple Element perpetraron un café de medio litro cada uno, a base de chupitos de cafeína, cafés de vainilla y nueces, y alguna que otra cerdada… no sin antes semi-inundar la zona de la máquina de café por tocar donde no debían. Al salir se toparon con una estación móvil de TV local, que iba a emitir en directo alguna clase de noticia, y ya reunidos con los otros dos elementos, observaron con guasa como el presentador no quitaba el ojo de encima a los 4 elementos por si recibía un bolazo de nieve en plena emisión….

La marcha continuó atravesando Ohio, que no nos gustó nada porque la única vez que paramos intentamos comprar cerveza y no había, así que no vamos a comentar nada más.

Misión IV – Saqueo


Apenas 5 horas después de acostarse, los 4 elementos emprenden el camino a una nueva misión, saqueo a NY. Tras avituallarse en un Dunkin’ Donuts, cogen un ferrocarril y se plantan en plena Zona Cero emprendiendo la fase de rapiña por Broadway, a su paso y a ritmo de tarjeta van acumulando un botín diverso… entre el que destacan unos elementos identificativos para cada uno de los elementos, que les han de acompañar durante toda la gira. Exhaustos deciden hacer un alto y reponer fuerzas en un bar con música en directo, donde son agasajados con temas de los Beatles, Commodores y U2 entre otros…


Tras este receso, emprenden la marcha de nuevo y se encaminan de nuevo al centro de Manhattan, donde observan una escena curiosa a la vez de inquietante, en Times Square, una turba que se distribuía en ambas aceras del enclave, con gorras, pañuelos y peinados imposibles, y más oro que en la boda de M.A. y Farruquito juntas, chillaba y emprendía carreras de un lado a otro de la calle, la policía mostraba signos de nerviosismo y agitaba sus porras en las manos. Este extraño comportamiento suponemos que pudo deberse a la suspensión de un concierto de MC Hammer vs Vanilla Ice + Las Tortugas Ninja.

Una vez alcanzado el otro extremo de la plaza y continuar el camino desembocamos en una plaza donde un cubo de metacrilato era coronado por una manzana blanca roída. Llegamos al Apple Center de la 5º Avenida, paraíso friki donde los haya, allí fuimos atendidos muy gentilmente, después de frikar con iPhones, Mac’s Air y demás parafernalia, por Joey Ramonne, que caminaba por todo el recinto con una camiseta naranja y un MacBook Pro en mano. En este punto, con las piernas como morcillas y cargados con el botín recolectado en esta dura jornada, se decidió poner final a la misión. Al día siguiente comenzaba el viaje…

Misión III – La mujer del bajista de Ántrax y amigas


Buscando algo de juerga y diversión los elementos se dirigen al East Village guiados por un taxista de origen africano de los de frena/acelera, frena/acelera. Antes de comenzar la ingesta de alcohol, una tienda de discos llamó nuestra atención, en su interior topamos con una caja llena de vinilos, titulada Spanish Psycodelia con nombres como Gualberto, Máquina… lo que son las cosas…. Rápidamente nos encaminamos al bar de los 5 chupitos por 10$, en el que dimos cuenta de 4 unidades cada uno, junto con sus correspondientes pintas. Después de comenzar los cantos populares (BBRRRRR PÁÁÁÁ PÁÁÁÁ MNNNNNNÁÁÁÁ, rubia rubia!, morena morena!, sin sujetador sin sujetador!), y acompañando con la ola la entrada de diversos grupos femeninos, ocurrió un encuentro inesperado a las puertas del cuarto de baño, que paso a transcribir:

Green Element – Hola nenas, os hemos hecho la ola al entrar, sabéis?

Rubia – Ahh que guay, súper, pues mi amiga esta de aquí al lado es la mujer del bajista de Ántrax, cool no?

Tras esta impactante conversación y la presentación del resto de elementos de ambos bandos, todos juntos se dirigieron a otro garito para continuar con la fiesta…

La noche concluyó con tremenda borrachera, diversos bailes que ya quisiera Roberto Chikilicuatre, y alguna anécdota de carácter sexual que pasa a formar parte de la intimidad de alguno de estos elementos…

La vuelta desde Manhattan a Newark fue un tanto accidentada, el protagonista fue un taxista de Bangladesh, que debía ser sordo y ciego, y que nos mareo por los alrededores de NY mientras otra persona al móvil intentaba dirigirle. Al final del trayecto pretendía cobrar más y obtener propina, lo que obtuvo fueron unas voces de Yellow Element y la amenaza de recibir un Panete Dance allí mismo, ante lo cuál huyó despavorido…

Misión II – Reconocimiento en NY


Amanece la jornada II, después de un ligero descanso, los 4 elementos ya reunidos se dirigen a Manhattan para efectuar una primera misión de reconocimiento, guiados por Red Element y Green Element, que ya habían realizado un trabajo de campo previo. Recorrieron las principales avenidas de Manhattan, Central Park y Metropolitan Museum, quedando gratamente sorprendidos, y dejando a su paso un reguero de BBRRRRR PÁÁÁÁ PÁÁÁÁ MNNNNNNÁÁÁÁ’s que provocaron diversas reacciones en el público newyorkino.

Algo en el interior de los 4 elementos empezaba a rugir y agitar sus estómagos, para saciar este impulso se dirigieron a HOOTERS y solicitaron a las señoritas de escaso pantalón y generoso escote que atendían las mesas, una buena ración de grasas hipersaturadas condimentadas con especias y regadas con cerveza en abundante cantidad. Nuestra camarera fue una mulatita mu grasiosa, a la que arrancamos un ‘Ooooohhh My Gooooddd!!’ mítico. Comenzaba la misión nocturna…..

Mission I – Infiltración tras las filas enemigas – Accomplished


Tras 24 horas de viaje y diversos contratiempos, Yellow Element y Purple Element han conseguido traspasar las hostiles fronteras continentales del enemigo. Tras sufrir un retraso en la salida desde Madrid, y recorrer el aeropuerto de Heathrow durante 3 largas horas, finalmente fueron reubicados en otro vuelo, obteniendo pasajes de clase preferente. Pasada la medianoche del día I, alcanzaron el puesto fronterizo, al cuál acudíamos con cierto respeto, pero podemos decir, con enorme alivio, que ninguna parte de su cuerpo fue profanada y afortunadamente no sintieron el tacto del látex sobre su piel… El equipo de precisión de Purple Element sufrió un retraso de 24 horas, pero finalmente fue remitido al campo base Nº1 en Newark.

Tras el emotivo encuentro de los 4 elementos, pasaron inmediatamente a la acción, dirigiéndose en primer lugar al vehículo oficial del Seguro Que Fue En París World Tour, El Cañonero!! una mala bestia 4x4 de color azul metalizado que nos ha de transportar por todos los States. Con un éxito un tanto relativo, más de 40minutos en salir del parking debido a una inoportuna pérdida del ticket, y un inesperado tour de madrugada por NY, casi dos horas después se alcanzó al fin el campo base Nº1. El tiempo total estimado del stage I: Puerta de Toledo – Newark se estima en 24 horas, después de las cuáles, con gran tristeza, no tuvo su correspondiente recompensa en forma de birra, pero iban a tener su revancha…

Una vez traspasadas las líneas enemigas, nada puede impedirles seguir a cabo con su misión, se van a cagaaaar, vieho!!!!

viernes, marzo 21, 2008

Seguro que fue en París World Tour



..... Señoras y señores, es para mí un placer anunciar el inicio del Seguro que fue en París World Tour, una gira que comprende 4 dispares elementos venidos desde distintos puntos de la geografía mundial, y que consistirá en una apasionante tourné que los llevará desde NY a LA. En este lugar encontraréis las distintas diversas peripecias, intervenciones estelares, espontáneos, malas caras y todo el cotilleo que buenamente podamos ir relatando entre tanto kilómetro y desenfreno!!!

A continuación, con mucho gusto, os presento a los elementos integrantes de la gira:

Gabriel Lloret / Gabs 'Green Element' - Directamente desde Londres este individuo será clave en la comunicación con los nativos. Será de gran utilidad en el trato con la población aborigen y en situaciones extremas de búsqueda de suministros... (y mucha pedrería....). Beer Heavy User.

Fernando Reina / Panete 'Yellow Element' - Su misión va a tener un claro carácter hedonista, va a la gira a intentar quitarse un 'trapo'.... &%?¿!%. Compaginará esta labor con la conducción del vehículo oficial de la gira. Tambíen puede ser de utilidad en situaciones de peligro con su temido 'Panete Dance'. Beer Heavy User.

Jon Zagalaz / Jon 'Red Element' - Es el elemento más familiarizado con la población nativa, digamos que es nuestro topo, fue enviado en misión de reconocimiento en Enero. También conocido como 'La Rubia' puede ser de gran utilidad en situaciones de emergencia y/o necesidad sobre todo en el Salvaje Oeste, es por todos conocido que los vaqueros tienen mucho vicio... (Brokeback Mountain) Además es el otro conductor oficial del tour. Beer Heavy User.

Rafa Artacho / Rafa 'Purple Element' - Intentaré mantener la comunicación con la base y resumir los acontecimimentos que ocurran. Beer Heavy User.

Al grito UUEEE UEEEEE UEEEEE o NO TE VÁ A COMÉ NÁ!!! cruzarán el continente americano, convenientemente equipados con cerveza y demás material básico de supervivencia, bueno básicamente cerveza.....

No se descarta, que tras semejante hazaña y conociendo la tozudez y lo cansino de estos 4 elementos, que a su llegada a LA sean recibidos con un Nº1 en el billboard americano por el éxito BRRRRRR PAAAAHHHH PAAAAAAHH NÁÁÁÁÁ .

Querido público, la gira comienza ya..... que dios reparta suerte!!!!

1 abrazo para todos... Y mucha pedrería........

lunes, marzo 21, 2005

Hoy Inaguramos

Reunidos todos en esta URL, es para mi un honor y un placer dar por inagurado este blog, espero que obtengamos todos aquellos colaboradores y visitantes un gran rédito del mismo. Sin más me despido y animo a que envieis vuestra colaboración.

Vayan con Dios, mijitos


Ron Damón